BACHE, by Ale Alcántara

Volvemos a ponernos las pilas en la parte foodie de #Welcometomyrungle, y nada mejor que comenzarlo con la cena de mi 31 cumpleaños en BACHE RESTAURANTE.

La reserva puedes hacerla tanto por ClubKaviar como por el Tenedor, y aunque suelo tirar mucho del privilegio de ser socia del primero, quise aprovechar la oferta del segundo, con la reserva me acumulaban en la cuenta 1.000 yumys, que equivalen a 10€ para mi próxima cita (y quien sabe si los utilizo para quitarme el amargo sabor de boca con el que me marche de BACHE).

[NOTA: Si reservas entre semana, y en verano es muy apetecible, tienes un 30% de descuento]



El sitio es pequeño y acogedor, teniendo el interior un ambiente limpio y bonito, pero siendo 8 de julio lo que apetece es terraceo máximo. Disponen de 6 mesas, más o menos, por lo que si quieres terraza, solicítalo expresamente.

Está en la calle Rodríguez San Pedro, esquina San Bernardo, no es una calle bonita pero si muy agradable y tranquila, fácil conversar sin tener que elevar el tono.

No era la primera vez que iba, tuve la suerte de visitarles hace un par de años y, al no haber cambiado la carta, sabía que a Carlos le iba a gustar, somos fanático-adictos a los panes bao y a las gyozas.

Pedimos 5 platos y un postre, aunque no todo salió como esperábamos.

1. Ensalada de tomatitos sin piel: con cremoso de papaya, pesto y costrones de pan.

Una ensalada, sin pretensiones de grandeza, pero rica y fresca, y en verano para ir abriendo boca siempre apetece.

2. Saam de ortiguillas: con alga wakame, cebolleta y aceituna de kalamata. 

Era un plato estrella que moría de ganas de volver a probar, pero no tenían, y aquí, empezó el despipote, que os cuento mas abajo.

3. Sándwich japo-cubano.

Otro plato estrella. Os he dicho que nos flipan los pan bao, hasta el punto de volvernos un tanto exigentes, y sin bien lo recordaba más rico (quizá porque cuando viene hace 2 años era de las primeras veces que comía uno) sigue cumpliendo las expectativas: mil sabores que explotan en la boca.

4. Kebache: Kebab de chicharones de Cadiz con payoyo y salsa de achiote.

Este plato era para carlos (no puedo comer pescado y yo moría por comer ese cangrejo de cascara blanca que tenían fuera de carta). Y, según el, correcto, salsero, pero volvería a comerse un japo-cubano.

  1. Cangrejo de concha blanda con base de cacahuetes y berros (fuera de carta) 

Aunque por este plato ya andaba un poco mosqueada por el trato tan regulero que nos estaban dando (los camareros tenían la cabeza en otra fiesta, pero en atendernos correctamente ya te digo que no), estaba brutal. Esa mezcla dulce/salado y la sensación de comerte un cangrejo tal cual…salivando estoy al escribirlo y volver a pensarlo.

Postre: Milhojas de crema y frambuesas 

Un postre perfecto, porque venía acompañado de un helado de albahaca por lo que era fresco, nada pastoso e ideal para quitarte el sabor de la cena sin petar la barriga.

PRECIO: 66€ con 6 cervecitas, una botella grande de agua y dos servicios de pan.


EL PROBLEMA: No nos sentimos bien atendidos.

  • Primero porque pedimos Saam de ortiguillas, y como no había, por su propia iniciativa decidieron cambiarlo y traernos unos Saam de huevas de merluza… pues amigos, llevároslo de vuelta a la cocina porque, como os dijimos al tomarnos nota de la comanda, Carlos es alérgico al pescado, y no lo puede comer, a parte, a mi unas huevas de merluza no me apetecen en absoluto.

 

  • Segundo, lejos de preguntarnos si queríamos otro plato de la carta, algo que tendrían que haber hecho desde el principio, nos trajeron unas croquetas de puchero… Si fenomenal, estaban ricas pero colegas, mi madre hace unas croquetas de cocido que quitan el sentido, y no he venido a BACHE a comer croquetas.

 

  • Tercero, ya que nos servís unas croquetas que no hemos pedido (puede que les sobraran unas cuantas y nos vieron cara de tontos), entendemos (¿que ilusos verdad?) que vuestra intención era disculparos e invitarnos a dichas croquetas… pero mi sorpresa llegó con la cuenta y ver que nos habíais cobrado las 4 croquetas.

 

  • Cuarto, si os pedimos el Kebache para uno y el Cangrejo de concha blanda para otro, y especificamos que es por ser uno de ellos alérgico al marisco y, por tanto, no querer que mientras uno come el otro mire…. ¿porque os lo pasáis por el forrete y no nos hacéis caso?

 

CONCLUSIÓN: Escuchad al cliente y preguntad, que si pido un plato concreto no me metas el gol de ponerme otro y, encima cobrarlo. No soy mala gente, la cocina de Ale Alcántara está fenomenal (quizás habría que reinventarse para poder seguir acudiendo a tu casa y probar cosas nuevas) y es la razón por lo que “mi crítica” se queda en este blog y no en la web de el tenedor, clubkaviar o tripadvisor. 

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